
Siete años después de la adquisición de Lucasfilm por parte de Disney, la casa del ratón se tomará una pausa antes de lanzar otra película de Star Wars. En su momento estas películas parecían ser la apuesta más segura para la compañía y aunque lejos de ser un fracaso, la saga Skywalker no ha tenido el éxito masivo de otras propiedades como Marvel. ¿Por qué? En esta serie de artículos, Chuck hará un recuento del estado de la franquicia antes de Disney y su transformación bajo el mando de la ella. Esta es la primera entrega.
La venganza de los Sith (EE. UU. 2005) era el punto final que George Lucas había escrito para la saga Skywalker pero para mucho fue un final agrio. A diferencia de la trilogía original, las precuelas no fueron universalmente aclamadas más bien recibieron muchas críticas por sus diálogos rígidos, tramas artificiosas y actuaciones poco convincentes. Habían aspectos positivos en las películas y ninguna de las precuelas fue un fracaso de taquilla. Las tres figuran la lista de las 100 películas más taquilleras de Norteamérica (sólo los episodios uno y tres están en el top 100 de todo el mundo). Aun así, en términos de traer una historia satisfactoria a los fans de las primeras películas las precuelas fueron en gran parte un fracaso.
El 30 de octubre del 2012 Disney anuncia un acuerdo para adquirir Lucasfilm por 4.05 mil millones de dólares; noticia que se recibe positivamente y con expectativas altas. La adquisición por parte de Disney indudablemente significaba el lanzamiento de nuevas películas de Star Wars y la compañía había demostrado ya su capacidad de complacer a fans sin perder a la audiencia general tal como lo habían hecho con el Universo cinematográfico de Marvel (MCU por sus siglas en inglés) en ese mismo año Los Vengadores (EE.UU. 2012) se convertiría en la tercera película más taquillera de la historia. El futuro de Star Wars parecía brillante, con una nueva oportunidad de satisfacer las expectativas que las precuelas no pudieron.

¿Cuál sería el plan entonces? ¿Cómo asegurar que los nuevos lanzamientos fueran los jonrones que el tamaño de la inversión generaba como expectativa? Bueno, un buen acercamiento sería entender qué aspectos habían sido tan decepcionantes en las precuelas en primer lugar y actuar consecuentemente. Aspectos como:
La trama
En un principio, George Lucas pretendía adaptar el serial cinematográfico Flash Gordon, uno de sus favoritos de la infancia. Al no poder asegurar los derechos de tal propiedad, decidió crear su propia historia manteniendo las características que más disfrutaba de ella. Una película serial era vista en diferentes entregas, por lo general antes del comienzo de una función estelar. Por este motivo las tramas debían ser lo suficientemente sencillas para ser entendidas por alguien que no haya visto las entregas anteriores, pero tenían que dejar queriendo más siempre. Los seriales de los 40’s no eran obras profundas e introspectivas sino cortos llenos de aventura y emociones frívolas. Sin embargo, dichas historias dejaron una impresión perdurable en la imaginación futuros grandes como Steven Spielberg y Lucas quienes los re descubrirían años después en las pantallas de sus televisores.
Las otras dos grandes inspiraciones de George Lucas fueron: la obra de Edward Rice Burroughs (Serie Tarzán, Serie marciana y Serie de Venus) quien escribió las primeras y más influyentes historias de aventuras espaciales y -más importantemente- el trabajo de Joseph Campbell. En El héroe de las mil caras Campbell postula la existencia de “mitos únicos” que aparecían a través de distintas mitologías del mundo a pesar de no haber tenido contacto entre ellas. Su propuesta en particular era “el periplo del héroe” (The Hero´s Journey) una estructura que, como su nombre lo indica, trazaba la el camino que un personaje tenía que seguir para llegar a ser un héroe el llamado “héroe arquetípico”. *
Desde su primer borrador El diario de los Whills Lucas comenzó a crear un universo denso donde en donde pretendía profundizar en ideas como la fuerza, los jedi, el imperio galáctico, la república, etc. Sin embargo, las presiones de la producción restringieron mucho a Lucas y muchos de estos conceptos tendrían que ser sólo aludidos de pasada y no explorados como él deseaba. El resultado fue la receta perfecta, una aventura que por esta basada en el periplo del héroe resultaba familiar pero establecida en un universo que evocaba una mística muy especial.
En 1998 George Lucas no era un joven director de veintitantos tratando de convencer a un estudio de financiar su película. Era el genio detrás de tres de las películas más exitosas de la historia. Con todo ese renombre Lucas era libre de hacer lo que quisiera, y vaya que lo hizo.
Para empezar, la intriga política. El inicio de Una nueva esperanza (EE. UU. 1977) es uno de los más reconocibles en la historia del cine. El texto inicial nos explica que un grupo de rebeldes está huyendo del malvado imperio galáctico e inmediatamente pasamos a esa persecución. La cinematografía y el diseño de producción también ayudan mucho a que entendamos emocionalmente cuál es la dinámica.


Por otro lado, el texto inicial de La amenaza fantasma (EE. UU. 1999) es el siguiente:
"La República Galáctica está sumida en disturbios. Hay protestas contra la tributación de las rutas comerciales a sistemas estelares. Esperando resolver el problema con un bloqueo de mortíferos cruceros, la avariciosa Federación de Comercio ha detenido todos los envios al pequeño planeta de Naboo. Mientras el Congreso de la República debate sin fin esta alarmante cadena de acontecimientos, el Canciller Supremo ha despachado en secreto a dos Caballeros Jedi, los guardianes de la paz y la justicia en la galaxia, a resolver el conflicto…"

En Una nueva esperanza no sabemos exactamente cuáles son las circunstancias políticas de la galaxia o qué es lo que hace al imperio tan malévolo, no sabemos exactamente por qué un sector de la población espacial está tan inconforme y si su participación una pequeña milicia sediciosa está justificada. Pero eso no importa porque esos matices más que ayudar a la historia, la obstaculizan.
Este mismo ofuscamiento se observa también en otros conceptos de Star Wars. En la trilogía original la fuerza y los jedi nunca son explicados con mucho detalle.
«Durante miles de generaciones los caballeros jedi fueron los guardianes de la paz y la justicia en la galaxia, antes de estos tiempos oscuros… antes del imperio.»
-Obi-Wan Kenobi sobre la orden Jedi.
«La Fuerza es lo que le da al Jedi su poder, es un campo de energía creado por todas las cosas vivientes, nos rodea, penetra en nosotros y mantiene unida a la galaxia.»
-Obi-Wan Kenobi sobre la fuerza.
Esta vaguedad permitía al espectador llenar los espacios con su propia imaginación y daban la sensación de que estábamos en un universo viviente. Aunque sí existía la oportunidad de ahondar en estos temas de manera satisfactoria muchos de las decisiones que tomó Lucas resultaron ser decepcionantes. ¿Entonces la fuerza son organismos microscópicos? ¿Exactamente por qué los Jedi no pueden tener relaciones románticas?
La trilogía de las precuelas cuenta una historia épica en su alcance. Cómo un político es capaz de entrometerse a través de las grietas de un sistema político arcaico para sumirlo en el caos de una guerra y hacerse con el poder, corrompiendo en el proceso a la joven esperanza representada en Anakin Skywalker. La trilogía original es una historia mucho más personal. Un joven descubre que puede tener un destino más allá del desierto que conoce y después de perderlo todo decide aventurarse a tenerlo, en el proceso redimiendo a su padre de sus pecados pasados.
Esa es la historia de Star Wars. El imperio y los rebeldes son un escenario para que se desarrolle no necesitan tener matices, son los buenos y los malos. Y es esta combinación de auto realización con completa claridad moral la que hizo de las primeras tres películas un éxito sin precedentes.

La dirección
Una crítica común de George Lucas es que sus películas son secas. Y así es, generalmente utiliza ángulos planos y sus películas se sienten muy “matter of fact”. Pero después de las precuelas pasó de ser llamado a ser acusado de pereza, sus películas no sólo no eran dinámicas sino que eran aburridas. Después del lanzamiento de los DVDs con detrás de cámaras se volvió popular la imagen e Lucas desparramado en su silla de director aparentemente desinteresado en la la acción que se estaba grabando.
Por otro la do está el asunto del CGI (imágenes generadas por computadora). Una de las razones por las que Lucas decidió empezar a grabar las precuelas es que para finales de los 90’s, películas como Parque Jurásico (EE. UU. 1993) lo habían convencido de que los efectos por computadora eran los suficientemente avanzados para llevar a cabo su visión de representar a la república en su apogeo. Muchos artistas muy talentosos trabajaron en el diseño de producción, pero también se utilizaron técnicas pioneras que no lucían del todo convincentes. Las armaduras de los clones estaban generadas por computadora y definitivamente no se veían realistas. La escenografía ya no estaba completamente compuesta de pinturas mate y modelos prácticos -aunque a diferencia de la creencia popular, sí se construyeron muchos sets y modelos prácticos para las precuelas**-.


Ideas como vestuarios renderizados por computadora y fondos digitales se han convertido en el pan de cada día en los “blockbuster” y se ven muy bien. Probablemente le deben mucho al trabajo que Industrial Light & Magic realizó para las precuelas, pero en su momento no estuvieron a la altura.

El “futuro usado” que popularizó Star Wars (ciencia ficción con accesorios que a pesar de futuristas no estaban en condiciones prístinas) quedo de lado en las precuelas. Una cosa más que enajeno a los fans de la trilogía original.


Los personajes
Finalmente, está el problema de los personajes. La trilogía original nos presentó con algunos de los más memorables del cine contemporáneo. A pesar de que el diálogo y la dirección de Lucas no siempre ayudaba a sus actores, los papeles principales tenían actuaciones carismáticas y emotivas. Lamentablemente el núcleo emotivo de las precuelas, la historia de amor entre Anakin y Padme, nunca fue muy convincente pues los roles cayeron en manos de actores menos capaces.


En la trilogía original, roles secundarios como Han Solo y Lando Calsrissian también se convirtieron en favoritos del público. De hecho, Han Solo probablemente sea el personaje favorito de la mayoría. En un universo de fantasía y ciencia ficción un personaje que esté más conectado con las sensibilidades del público ayuda a la gente a relacionarse con la película desde su punto de vista. Las precuelas no tenían a un Han Solo. El trabajo principal de los personajes secundarios era avanzar la historia o explicar los antecedentes con diálogo expositor. Este diálogo por lo general es muy seco y no permite hacer una conexión con el personaje incluso si esos papeles eran interpretados por grandes actores.

Aunque claro, no todo fue malo. Es cierto que dos de las mejores actuaciones en la saga provienen de las precuelas.


Hoy día en los tiempos de Rian Johnson y Kathleen Kennedy, es importante recordar que durante mucho tiempo George Lucas era el enemigo número uno. El internet estaba lleno de odio hacia él y la gente no tardó en llegar a la conclusión de que Lucas no entendía su propia obra. Principalmente por una mala interpretación del rol de George Lucas como director. Él no fue el único creador de Star Wars, escribió la historia principal inventó la fuerza, se le ocurrió la idea del lado oscuro y del lado luminoso. Pero siempre estuvo acompañado de otros creativos que no concordaban con él, que lo retaban y que aportaron sus propias ideas importantes para las películas. La música de John Williams, el sonido de Ben Burt, la edición de Richard Chew, Marcia Lucas y Paul Hirsch, la actuación de Harrison Ford etc. Y tan fácil como fue creer que George Lucas fue el genio único que creó Star Wars también lo fue pensar que Lucas era el enorme fraude que la arruinó por completo.
Así entonces que Disney decidió que el primer paso para crear una nueva saga de películas mega exitosas sería quitar a Lucas y borrar todo rastro que trajera algún recuerdo de las precuelas.
¿Qué tal les funcionó eso?
*Cabe la pena destacar que el trabajo de Joseph Campbell ha sido desacreditado como un marco de estudio antropológico. Aunque en mi opinión su uso por parte de George Lucas para la creación de una nueva historia que se sentía atemporal fue una idea brillante
**De hecho se construyeron más modelos a escala para el episodio III que para toda la trilogía original.
